Los diputados representantes del Distrito 25, Héctor Barría y Daniel Lilayú, manifestaron su profunda preocupación frente a los hechos de maltrato y abuso con características de tortura sufridos por un funcionario con Trastorno del Espectro Autista (TEA) al interior del Hospital Base de Osorno, situación que se habría extendido entre 2018 y 2020.
El diputado Héctor Barría puso en relieve la importancia de la recientemente aprobada Ley Karin, que refuerza la prevención y sanción del acoso laboral y sexual. Según el legislador, esta normativa busca resguardar la dignidad de las personas y establecer sanciones claras ante hechos de gravedad.
En esa línea, el Jefe de Bancada de la Democracia Cristiana indicó que este tipo de hechos no deben resolverse únicamente en el ámbito administrativo, sino que también deben ser investigados por la justicia penal. Afirmó que el acoso, la violencia o la denigración en los espacios de trabajo requieren sanciones efectivas, tanto en el sector público como en el privado.
Por su parte, el diputado Daniel Lilayú anunció que se reunirá con la Fiscal Regional de Los Lagos, Carmen Gloria Wittwer, para solicitar la designación de un fiscal preferente que investigue el caso con la mayor celeridad posible.Indicó que los registros audiovisuales conocidos públicamente evidencian una situación de abuso y dominio hacia una persona vulnerable, que pudo haber sido silenciada bajo amenaza de más vejaciones.
Lilayú recalcó que, se trata de actos de extrema gravedad que no condicen con la labor de un profesional de la salud. El parlamentario hizo hincapié en la necesidad de lograr sanciones ejemplificadoras que eviten que situaciones de este tipo se repitan en espacios laborales del país.
